viernes, 5 de noviembre de 2010

Vuelta al colegio

La entrada de hoy trata de ser un aviso a navegantes. Sobre todo a aquellas personas que tienen que escribir algo en castellano, bien por motivos laborales, bien por motivos de ocio.
La cuestión es que nuestra magnífica Real Academia de la lengua se reúne cada cierto tiempo para actualizar temas referentes a nuestro idioma.
Con estas premisas han decidido que ya era hora de sacar nuevas reglas (los últimos cambios importantes se publicaron hace más de 10 años) con las que los alumnos tuviesen más fácil no cometer faltas de ortografía, pero que para el resto de “viejas glorias” solo supusiese un trastorno cansino más al que tener que adaptarse.

El caso es que si te has fijado en el “solo” de la frase anterior y has pensado: -este tipo ha metido una falta- pues tengo que decirte que ahora ya no.

Los cambios afectan sobre todo a palabras que se “tildaban” para diferenciarse de otras y que según la RAE hoy en día ya no es necesario y será el propio contexto el que marque lo que queremos decir.

También han definido temas tan importantes para la mayoría de mortales (la crisis no es nada comparado con esto (“esto” tampoco es falta a partir de ahora)) como son los nombres dados a las letras. La “y griega” se llamará “ye” y la “w” “doble w”.
Lo malo que nuestras amigas “ch” y “ll” dejan de ser definitivamente letras del abecedario aunque de facto ya no lo eran.

Otras tontunas como el no uso de la “q” cuando indique el fonema “ka” o la pérdida de tildes en los monosílabos lo dejo para que lo leas en el artículo de “El País” referente a ello: La "i griega" se llamará "ye"

En fin, que la RAE tratando de simplificar el idioma y acercarlo más al idioma sms para que cualquier tarugo pueda escribir sin faltas, nos hacen la puñeta a los demás que deberemos adaptar nuestras costumbres y reglas aprendidas, para no convertirnos ahora en los tarugos a los que suspendan por poner faltas.