domingo, 2 de noviembre de 2008

Entrada fresquita para el domingo (7)

Ya es domingo y como siempre no te hago esperar con tu sesión semanal de risas y carcajadas.
Ya está aquí el Sueño de Indalo en su versión más divertida.
Ya sabes a desencajarte la mandíbula de la risa.

Empezamos:

El rey en uno de sus discursos:
- “Me llena de orgullo y satisfacción, clausurar estos fantásticos Juegos Olímpicos....”

De pronto sin que haya terminado la frase sale su asesor corriendo y le dice al oído:
- “Majestad, que estamos en una convención gitana”

...y responde el Rey:
- “No si ya me parecía a mi, pero con tanto chándal y tanta medalla de oro me he liado”.


- Mira Pepe que “peazo” collar le he comprado a mi mujer.
- Muy bonito, pero yo es que la llevo suelta.


- ¡Doctor, me siento mal, todo me da vueltas, además me arde el corazón!
- Mire, señora... primero, no soy doctor, soy cantinero. Segundo, usted no está enferma, está borracha. Y tercero, no le arde el corazón, ¡tiene una teta en el cenicero!.


- Me gustaría ir a vivir en una isla desierta...
- A mi también.
- Joder, con lo tranquila que estaba y ya empezamos a llenarla!.


Le dice el alcalde a la secretaria: pon la reunión para el viernes.
- Viernes ¿con qué se escribe, con b o con v?, le dice la secretaria.
- Uhmmmm... Ponla para el lunes.


Doctor, ¿se pueden tener hijos después de los 40?.
Personalmente, señora, yo creo que con cuarenta ya tiene usted bastantes.


Un amigo a otro:

- Oye, tú, entre polvo y polvo ¿fumas?.
- Sí, dos ó tres cartones.



Y por último, uno, para todos los que alguna vez habéis sido encargados o jefes de obra.

Entre topógrafos y jefes de obra.

Un hombre vuela en un globo, cuando de repente, se percata de que está
perdido; maniobra y desciende lentamente hasta que divisa a alguien en
la calle y le grita:

- ¡Disculpe! ¿Podría usted ayudarme?. He quedado en encontrarme a las dos
con una persona, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro.

- Claro que sí - le contesta el extraño- Se encuentra usted en un globo de aire
caliente flotando a unos treinta metros de altura, entre los 40 y 42
grados de latitud norte y entre los 58 y 60 grados de longitud oeste.

- Es usted topógrafo, ¿verdad? - pregunta el del globo.

- Sí señor. Lo soy ¿Cómo lo ha adivinado?

- Es simple: todo lo que me ha dicho es 'técnicamente' correcto, pero
'prácticamente' inútil.
Continúo perdido y voy a llegar tarde a mi cita porque no sé qué hacer
con su información...

- Y usted es jefe de obra, ¿verdad? - pregunta el de la calle.

- Sí señor, ¿cómo lo ha sabido?.

- Es muy simple. No sabe ni dónde está, ni para dónde va... Ha hecho una
promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema.
De hecho, se halla exactamente en la misma situación en que estaba antes
de encontrarnos... salvo que ahora, por alguna extraña razón.... ¡La culpa es mía!.



Así termina el sueño por hoy; pero no se olviden de vitaminarse y supermineralizarse.

2 comentarios:

Javier Garcia dijo...

JEJEJE el último es buenísimo. Ahora los del sábado un poco malos, hay que buscarlos un poco mejores jijiji.

Ruben dijo...

Pues yo me he tomado el rato de risas en miércoles, pero imagino que es igual de bueno que hacerlo en fin de semana...